Berlín es una de las ciudades más maravillosas del mundo.

En cada metro de la ciudad se respira historia y en cada rincón hay una anécdota diferente para escuchar. Comenzando por su división en dos ciudades antagónicas, pasando por los recuerdos de una guerra que dejó mucha huella, hasta su espectacular resurgimiento. Cada paso por las calles de Berlín te dejará una enseñanza y podrás convertir en imágenes las cosas que estudiaste o escuchaste previamente. Como si fuera poco en Berlín comprobarás que es falso el mito de que los alemanes son fríos y cerrados.

Cuatro trenes y una noche a la intemperie

Pero no todo fue color de rosas y mi llegada a Berlín fue una odisea. Mi salida de Praga ya no había sido de la mejor manera. Después de volverme loco tratando de encontrar el andén, logré subirme al tren que me correspondía guiándome por mi instinto.

Conseguí un ticket nocturno muy barato a través de la aplicación GoEuro (hoy se llama Omio, aplicación que recomiendo mucho). Al viajar durante la noche me ahorraba la noche de hostel. Pero una vez arriba del tren entendí porque el ticket había sido tan barato. No se me ocurrió chequear cómo era el itinerario de viaje con anterioridad y resultó ser que para ir de Praga a Berlín tenia que hacer 3 transbordos. Así que lo que pintaba ser un viaje para descansar toda la noche se convirtió en uno en el cual tuve que estar todo el tiempo atento – y despierto – para no perderme los cambios de trenes.

Luego de dos transbordos me enteré también que debía esperar 6 horas para subirme al próximo tren, por lo que mi noche transcurriría en la estación de Bad Schandau. Una estación fantasma que estaba cerrada lo que me dejaba como única opción pasar la noche al aire libre. Para sumarle un poco de dramatismo, hacia bastante frío y no disponía de ropa de abrigo.

A los pocos minutos llegó un chico de Macedonia, que estaba en la misma situación que yo. Nos dimos cuenta que la única opción era acostarnos en unos bancos de hierro que había al lado de las vías y esperar. Fue duro porque hacía mucho frío y me tuve que poner varias capas de ropa para tratar de combatirlo. Finalmente a las 6 am llegó el tren que nos llevaría hasta Dresden para luego desde allí, subirnos al cuarto tren que finalmente nos depositaría en Berlín.berlín


Leé aquí mi post sobre mi experiencia en Praga


Un pie en  Berlín fue suficiente

Berlín es mágica. Fue cuestión de poner un pie en la calle para que mi humor cambiara por completo. Dejó de importarme lo mal que había pasado durante la noche ni lo poco que había dormido. Caminé fascinado los 3 kilómetros que me separaban del hostel Heart of Gold. Todo lo que veía me encantaba. Y la energía del lugar era totalmente diferente.  

Alexanderplatz

Como faltaban bastantes horas para hacer el check in me fui de caminata hasta Alexanderplatz. En Alexanderplatz se encuentra uno de los iconos de Berlín, la torre de TV construida en 1969 que tiene un aspecto bastante futurista (se puede subir por €15,50). Yo la utilicé todos los días como referencia para ubicarme en la ciudad. En la plaza (platz = plaza) hay muchas tiendas, puestos de comida y algunos shows en vivo. Hay mucho movimiento y vale la pena visitarla.

Estaba muy feliz de estar ahí. Visitar Alemania era algo que había imaginado cientos de veces. Siempre me llamó la atención su cultura, su fútbol, su historia y su gente. Conocí bastante gente de Alemania durante mis viajes y siempre tuve una muy buena conexión. Estaba muy ansioso por conocer todo eso desde adentro. Para festejar mi llegada como no podía ser de otra manera, me tomé mi primer cerveza Alemana, una Augustinerbrau.

La salchicha alemana, un camino de ida.

Luego de Alexander Platz me dirigí al Hackerscher Markt. El Hackerscher Markt es una plaza ubicada en el barrio de Mitte que hace las veces de mercado y funciona solo los fines de semana. Hay muchos carritos de comida, con una oferta variada, donde destacan los puestos de salchichas. Al no ser muy fan de las salchichas (al menos de las que hay en Argentina) llegué con el prejuicio de que no me iban a gustar y cuando las probé, fue un camino de ida. Fueron €3,5 muy bien invertidos. Con la panza llena y feliz por mi nuevo descubrimiento emprendí mi regreso al hostel que se vio momentáneamente interrumpido ya que me quedé charlando con un mendigo. Me llamó la atención que apenas tenía 25 años y que hablaba muy bien inglés. Nos quedamos filosofando sobre la vida un buen rato.

La bici, el mejor transporte para recorrer Berlín

Antes de llegar me había puesto en contacto con Lauro –un amigo argentino que vive en Berlín y con el cual habíamos quedado en encontrarnos en el lago Teufelssee. Buscando la mejor forma de llegar al lago mediante el transporte público, Lauro me sugirió que pruebe Mobike. Había visto en la calle varias bicicletas que me llamaron la atención pero no tenia idea cómo funcionaba. Mobike es una aplicación para el teléfono que te indica en el mapa donde se encuentra la bicicleta más cercana. Hay miles -nunca tuve que caminar más de 50 metros por una bicicleta- están por todos lados. Una vez que encontras tu bicicleta, escaneas el código QR con la aplicación, la bici se desbloquea y estás listo para pedalear. ¿Hasta ahora todo demasiado lindo, no? Vale aclarar que no es gratis. El costo es de €1 cada media hora de uso aproximadamente. Para pagar tenes que cargar previamente los datos de tu tarjeta de crédito o débito. Yo lo usé todos los días, casi constantemente. Es mucho más barato, entretenido y saludable que el transporte público.berlín

Mi primer experiencia nudista

Luego de pedalear por aproximadamente una hora, saliendo desde el barrio de Mitte, llegué a Teufelssee. Entré en el bosque buscando a Lauro y a medida que avanzaba me reparé en el detalle de que nadie tenía ropa. Padres, hijos, parejas, ancianos, todos desnudos. Al principio fue medio raro pero enseguida me acostumbre al ver que nadie gastaba un segundo de su tiempo en mirar a los demás. Me imaginaba la misma situación en Argentina y me resultaba impensada. Si hay algo que aprendí en Berlín -y que fue una de las cosas que más me gustó de la ciudad- es que nadie juzga a nadie. A nadie le interesa el qué dirán. De hecho me pasó algo muy loco que me puso al descubierto. En mi tercer día en Berlín, mientras caminaba por la calle con 37 grados y ni una sombra, vi a una chica totalmente vestida de cuero, de pies a cabeza, llevando con una correa de perro a un chico, también totalmente vestido de cuero y mientras pasaban nadie se dio vuelta para mirarlos, salvo yo. La apertura mental de la gente de Berlín fue una de las cosas que más me fascinó.

Volviendo al lago, Teufelssee es bastante bonito y muy funcional en una ciudad donde la temperatura en verano no baja de los 30 grados. Es una gran opción para escapar un rato del cemento y refrescarse. Entrada la tarde volvimos pedaleando con Lauro y Mati, y yo me detuve en la Gay Parade. Se estaba festejando el día del orgullo en la ciudad. Me quedé un tiempo en el desfile y cuando me dispuse a sacar la cámara para hacer fotos comenzó un diluvio que me hizo cambiar los planes y regresar al hostel. Lamentablemente el diluvio no paró hasta el otro día. Esa misma noche en el hostel, conocí a Vanessa, de Canada, que se convertiría en mi compañera de aventuras durante casi toda mi estadía en la ciudad.berlín

Free walking tour

A la mañana siguiente, luego de un muy rico desayuno en el hostel (€5 todo lo que puedas comer), estaba listo para mi primer free walking tour en Berlín con el guía del hostel. +info aquí.

El guía era un irlandes muy divertido y el tour estuvo bastante bien. Berlín es fascinante. Cada ladrillo es historia pura. Hay algo para contar en cada esquina y fue sin duda la ciudad donde más disfrute los free walking tour. Estuvimos por la Catedral, el City Hall, la famosa puerta de Brandenburgo, Checkpoint Charlie, la Universidad, la Ópera, el monumento a los caídos en el Holocausto, el Bunker de Hitler y parte del muro de Berlín entre otros varios puntos de la ciudad.
Luego del tour seguimos recorriendo la ciudad con Vanessa y algunos chicos más del hostel. Estuvimos en la Isla de los museos y caminamos varios kilómetros metiéndonos por todos los callejones posibles.

berlín berlín berlínberlínMe voy a explayar un poco más sobre el Monumento al Holocausto. Es impactante. Es un monumento en honor a los judíos asesinados durante el régimen del Nacional Socialismo y hace referencia a una de los episodios más oscuros de la humanidad. Estando ahí se siente una energía muy fuerte y rara. Cuando el guía nos preguntó sobre las sensaciones de cada hubo opiniones muy variadas, todas relacionadas en algún punto con la angustia.
En cuanto a datos concretos, el monumento esta compuesto 2711 bloques de hormigón todos de diferentes tamaños. Cuenta con un centro de información en donde se puede leer sobre la historia del Holocausto.
La sala más impactante es la que tiene las paredes cubiertas por los nombres, año de nacimiento y muerte, de las víctimas.

Recorriendo los barrios a pura cerveza

A la noche hicimos un recorrido por los barrios berlineses con Mati, otro amigo argentino que vive en la ciudad. Siempre con una cerveza en mano, estuvimos por los barrios de Friedrichshain, Kreuzberg, NeuKölln y Prenzlauer Berg, entre otros -al menos esos son los que me acuerdo- y entre charla y caminata nos convertimos en expertos catadores de cerveza alemana. ¡Qué hermosa es la sensación de caminar a la madrugada por callejones angostos sin sentir miedo ni inseguridad!. (Los sudamericanos sabemos bien a que me refiero). Entrada la madrugada la noche terminó con un delicioso kebab en el barrio turco. El kebab es un infaltable si visitas Berlín. Son riquísimos. Fue tan entretenida la recorrida por los barrios  y la cata de cerveza que a la noche siguiente se repetiría el ritual.

Otro día de Free Walking Tour

El tour que había hecho con el hostel me gustó pero sentía que había mucho más por conocer. Así que decidí hacer también el tour de Sandemans. Esta vez acompañado de Martín. El tour duró tres horas y para ser sincero me pareció bastante más completo que el anterior. Más allá de que visitamos varios puntos en común, hubo varios lugares nuevos e información más detallada. Se profundizó mucho más en la historia y los lugares del Nazismo, el muro de Berlín y lo que pasaba a cada lado de la ciudad durante la división. Todo realmente muy interesante.

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Tiergarten, un pulmón de la ciudad

El Tiergarten es un parque enorme repleto de arboles y muchísimo verde que hace las veces de pulmón de la ciudad. Una mañana armamos unos sandwichs de jamón y queso y nos tiramos a desayunar y relajar en el pasto. Allí le hice unos retratos a Vanessa para mi cuenta de Retratos por el mundo -la cual los invito a visitarla- y luego decidimos perdernos caminando por la ciudad. Por la tarde fuimos a hacer el free walking tour alternativo. En este tour te llevan a recorrer el arte callejero y los graffittis más famosos de la ciudad. Es bastante interesante, sobre todo si te gusta el diseño, el grafitti o el arte callejero. Caminamos muchísimo y el tour terminó, junto con la guía y los demás viajeros, en un bar manejado por refugiados africanos. El bar tiene una onda barbara y está ubicado a orillas del río.berlín berlín berlín berlín

East Side Gallery: El Muro, o lo que queda de él

De regreso al hostel y como broche del día visitamos East Side Gallery, lo que quedó del Muro de Berlín. Es realmente muy loco imaginar una ciudad dividida al medio, mediante un muro. La mayoría de las historias que cuentan, son estremecedoras. A su vez, es hermoso ver cómo los restos de este muro gigantesco fueron intervenidos por diferentes artistas de todas partes y hoy en día es la mayor galería de arte al aire libre del mundo. Son 1,3 km de obras donde los artistas intentaron expresar sus protestas y mensajes como memoria de un momento histórico único. 

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East Side Gallery

East Side Gallery fue un gran cierre para esta ciudad fabulosa. Donde comí muchas salchichas y kebabs, compartí buenos momentos con amigos e hice otros nuevos y tomé muchísima cerveza. Ciudad en la que aprendí de su cultura y me asombré con su apertura mental. Donde sentí a la historia cobrar vida. Berlín es una ciudad fascinante y se ganó un pedacito de mi corazón. Algún día volveré y conoceré los rincones que me quedaron por recorrer. No tengo dudas.

En mis últimas horas en Berlín utilicé por primera vez el transporte público (subte y tren) con destino a la estación de buses donde partiría con destino a Munich

Que hacer en Berlín?

Por mas que ya se pueden dar una idea con todo lo que fui contando les dejo el enlace para mi post ¿Qué hacer en Berlín?

Algunos precios de Berlín

  • Hostel Heart of Gold: €24 (Habitación de 10 camas)
  • Kebab: €3,5
  • Salchichas: €3,5
  • Cerveza: €0.40 (promedio en el supermercado)
  • Cerveza: Augustinerbrau €1 (Muy rica. Según los berlineses, la mejor de Alemania)
  • Mobike alquiler de bicicletas: €1 (Cada 30 minutos en movimiento) 

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Viajero Apasionado. Fotógrafo y Diseñador Gráfico.

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